Carta de una tablet Android a una Google que la ha dejado colgada

Estimado Google:

¿Qué nos está pasando? Estás raro últimamente. Bueno, últimamente no. Los últimos diez años. Son más o menos lo mismo que ha sucedido desde que lanzó Android 3.0 Honeycomb y demostró que las tabletas con su sistema operativo podían tener sentido. Finalmente podríamos competir (un poco) con los malditos iPads de Apple.

Todo fue genial, pero pronto dejó de serlo. Android siguió mejorando, pero se centró en los teléfonos inteligentes, no en las tabletas. Te diría que no eres tú y que soy yo, pero no es así. Eres tú. En los últimos años apenas me habéis prestado atención, y los analistas han dejado claro que el problema de las tablets Android no son las tablets, sino Android.

Vamos al fondo

Dejame contarte una historia. En junio de 2011 probaron el Motorola Xoom en Engadget, que describieron como «la mejor tableta Android que hemos probado hasta ahora». Ese modelo se jactaba de tener Android 3.0 Honeycomb, una versión muy orientada a tablets que aportaba ideas como los widgets que una década después se han vuelto a poner muy de moda.


Android 3.0 Honeycomb: esta fue la visión de Google para las tabletas en 2011.

Honeycomb también recibió otros avances como un sistema de escritorios para distribuir iconos (y widgets), sino también la barra de notificaciones que se ha copiado durante mucho tiempo más tarde (por ejemplo, en Windows 10). Todo fue genial.

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De hecho, también hubo un interesante gestión multitarea o un fantástico teclado en pantalla, y debo admitir que terminarías agregando algunas cosas en versiones posteriores.

Sin embargo, en la mayoría de ellos estaba claro que lo que importaba ya no eran las tablets, sino el smartphone. Y es una pena, porque por ejemplo soporte multiusuario (hola iPad? ¿puedes oírme?) Llegaría un poco más tarde, en noviembre de 2012 con Android 4.2 Jelly Bean.

Eso era un deseo y no puedo. Las tablets parecían tener sentido, pero Android lo tenía cada vez menos en nosotros. Los desarrolladores no aprovecharon nuestras fortalezas, por lo que sus aplicaciones (y juegos) no se adaptaron a esos formatos de pantalla. Esto no iba como se suponía. Nos dejaste colgados.

A pesar de todo, los fabricantes continuaron apoyando este mercado. No tenían muchas otras opciones, claro, pero algunos intentaron innovar por su cuenta porque creían que las tabletas podían ser más y hacer más.

Quiero ser mas quiero hacer mas

Tengo un buen ejemplo: las tabletas Samsung siempre han querido mostrar lo que estos dispositivos eran capaces de hacer. Venían con modos dedicados para abrir aplicaciones en windows, una multitarea aún más llamativa que permitía tener una pantalla dividida -como la que ofrecías en Android Nougat- y por supuesto el soporte del S-Pen, un accesorio que nunca has tenido. Quería prestar demasiada atención y eso ha hecho que Apple gane muchas (pero muchas) perras.

De hecho, mis hermanas y primos, yo tuvimos que hacer piruetas para ser interesantes. Hemos añadido picoproyectores, hemos añadido un puerto HDMI para usar como monitores e incluso hemos acabado añadiendo un asa-soporte que nos permitía colgarnos no solo de ti, sino de cualquier lugar.

Porque el "modo de escritorio" Y levantar un Android para PC parece una oportunidad perdida para Google

Pero siempre nos ha faltado lo más importante. El software. Aquí nuevamente, las apuestas provienen de otros, no de usted. Uno de los más relevantes, el de poder ser utilizado con un modo de escritorio más productivo y versátil.

Aquí Samsung DeX se lleva la palma (ojo, Motorola también se ha puesto las baterías, como el modo PC de Huawei, que te tiene temblando), pero lo curioso es que lleva años hablando de cómo ibas a agregar un modo escritorio lo que Podría usar perlas (bueno, nosotros) pero nada, seguimos como estábamos.

Apple y Microsoft nos están haciendo quedar como tontos

Y entonces, por supuesto, no hay forma. Tan desastrosa es la situación que las tabletas Android se ven agobiadas porque el software es el verdadero cuello de botella.

En Apple, sin ir más lejos, han visto que la tableta tenía que evolucionar, así que el iPad ya no es ese producto para consumir contenidos, ahora quiere ser mucho más y nos aplasta dulcemente con la canción de ‘La Sirenita’ y el pegadizo lema «tu próxima computadora no es una computadora».

Google se rinde al iPad, pero no todo está perdido en las tabletas Android (ni mucho menos)

Lo curioso es que esta ambición del iPad (y, sobre todo, del iPad Pro) es en realidad un cumplido para Microsoft, que lleva años diciendo lo mismo con su Surface Pro. Tabletas convertibles que pueden funcionar como tabletas aunque siguen siendo potentes PC con Windows. Que por cierto, en su última versión, Windows 11, se adaptará aún mejor a ese formato. La cosa tiene pisos.

Y mientras nosotros En cultivos de nadie. Con el hardware de un Ferrari y el software de un … bueno, te dejo imaginar al fabricante. Mira, probaste ese Pixel C que se veía genial, pero una vez más nada: que se quedó en flor por un día. Uno mas.

Pixel C

Mira lo genial que era Pixel C, maldita sea.

O casi, porque entonces llegaría el Pixel Slate, que también pronto pasó a segundo plano. Ahí tenías una idea curiosa: que se usó con Chrome OS en lugar de Android. Pero como muchas otras cosas, enterraste el proyecto.

Las cosas están tan mal que proyectos como JingOS me parecen cada vez más interesantes a mí y a mis conocidos, esa distribución de Linux para tablets que todavía no llega a ningún lado, pero al menos tiene la ambición de llegar a algún lado.

Con usted, Google, nos estamos quedando sin esa ambición. Cuantas oportunidades perdidas querida. Por favor reconsidera. Todavía hay tiempo para darle una oportunidad a las tabletas. No te rindas.

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